ORIGENES DEL MOVIMIENTO OBRERO VASCO II

Langileon borroka

Lo que nos une a los trabajadores vascos con los trabajadores españoles y franceses no es pertenecer a una misma nación sino a una misma clase

Argala

DIVISIONES INTERNAS EN EL MOVIMIENTO OBRERO VASCO

 

En 1914 las diferencias electoralistas dan con la escisión de la Agrupación de Bilbao. Se inicia la ascensión de la corriente reformista capitaneada por Prieto que se estrena con su españolismo, el “anti bizkaitarrismo” marca su política de alianzas interclasistas. Se inicia la base ideológica que en un futuro sustentarán “razones de estado”. Es el virus reformista de la socialdemocracia.

Las nuevas corrientes liquidacionistas extendidas desde Alemania al interior de 2ª Internacional ayudan a explicar las crisis hasta la ruptura de la socialdemocracia histórica. Decidieron contemplar desde afuera, una sociedad movida por un extraño fatalismo histórico, ajeno a la voluntad revolucionaria, asumieron el parlamentarismo, y terminaron defendiendo sumisamente el viejo estado desde aquel 1914 en que aprobaron parlamentariamente los presupuestos de guerra. Es el momento en que los llamados socialistas, eligen oficialmente el camino de la reforma del sistema capitalista aceptando consecuentemente su estado, y convirtiéndose en pilar definitivo del sistema.

 

Las posiciones liquidacionistas alentadas por el virus determinista introducido por Bernstein en la socialdemocracia contagian al naciente socialismo desde finales de siglo con dos ideas:

  1. que la revolución era imposible e innecesaria.
  2. La construcción del socialismo mediante reformas parciales y mejoras sucesivas conseguidas mediante la lucha parlamentaria y sindical.

La Guerra del 14 no parece incidir en el seno de un PSOE, organización con bajo nivel ideológico y aunque nacida en el activismo de clase carece de estrategia que supere el pragmatismo de resistencia transitando hacia el oportunismo electoralista. Pero la guerra influye en una expansión económica dentro de las fronteras, que inician la paralización de una minería progresivamente agotada y con una caída de producción que le sitúa al nivel de 1880 con una pérdida del 30% de la producción. Desaparecen compañías y las grandes minas; Orconera, Franco-belga y Luchana MINING establecen la semana de 3 días. La crisis provocó las protestas, otra vez lideradas por Perezagua, junto con antiguos militantes obreros. Pero las agrupaciones mineras de Gallarta y Ortuella quedan diezmadas literalmente y desaparece la capacidad de movilización y negociación. La creación y ampliación de nuevas factorías (Echevarría, Basconia, Altos Hornos de San Francisco, Unión Cerrajera, CAF, Papelera Española…) que suponen la inversión de capitales acumulados (minero principalmente) en Bizkaia y Gipuzkoa dan paso a 135 fábricas y 7 astilleros nuevos. Son los nuevos sectores productivos favorecidos por la guerra del 14.

El Sindicato Metalúrgico que crece con la fuerza de los obreros siderúrgicos tomará el relevo de las viejas luchas a partir de 1916. En Bilbao se mantendrá fuerte el Sindicato Minero. Las nuevas luchas contra la carestía de la vida provocan nuevas organizaciones sindicales amarillas (sind. Católicos y SOV). Las SOV (solidario origen de ELA) son promocionados por Sota empresario fundador de los “euskalherriakos” del PNV. Los obreros siderúrgicos consiguieron en una fase inicial aumentos entre el 20 y 30%. La agitación obrera se reactiva. En los núcleos guipuzcoanos de Arrasate, Pasaia, Bergara, Tolosa y Beasain se producen largas huelgas. La Huelga General convocada en todo el estado por CNT y UGT resulta un éxito total en Bizkaia y Gipuzkoa.

En 1917 la subida de los precios alienta el malestar general. Por otra parte, la pasividad de la monarquía española, ante el bloqueo alemán de febrero, crea focos de protesta en el ejército y el mundo político. La iniciativa de diputados catalanes, luego impulsada por la izquierda y el republicanismo inician la creación de un Comité Revolucionario en Madrid. En Bizkaia el Sindicato Minero y el Metalúrgico lanzaron un manifiesto revolucionario. Ante la alarma mediática y general el ministro de la Gobernación suspendió las garantías constitucionales. La incidencia del gobierno creando falsas plataformas negociadoras y la indecisión de las fuerzas políticas interclasistas (republicanos y diputados catalanes) ante una posible huelga revolucionaria hicieron fracasar las movilizaciones en España. En Bizkaia paró toda la cuenca minera, así como en las grandes empresas y comercio de Bilbao. El paro fue general en Beasain, Éibar, Pasaia y Errenteria. Los enfrentamientos con las fuerzas armadas en Bizkaia causaron 320 detenciones y 12 muertos. Había intervenido el acorazado Alfonso XIII con infantería y artillería. La huelga en Gipuzkoa y Bizkaia comenzó el 13 y terminó el 20 de agosto.

Es así como en un país en que a finales de siglo se convierte junto con Cataluña en motores económicos del estado, con una izquierda política limitada organizativamente y dividida en su estrategia, y que cuenta con un movimiento obrero fuerte en su conciencia de clase e independiente para superar los oportunismos políticos en el partido obrero.

 

En las elecciones de 1918 por fin Indalecio Prieto logra ser diputado (el 1º   del PSOE) y lo consigue en Alianza con la Liga Monárquica (eterno enemigo de clase) enarbolándola bandera del españolismo contra el bizkaitarrismo. El ejemplo de Prieto fue seguido en algunos distritos electorales de Gipuzkoa. En Ortuella se había pactado entre el PSOE y la Liga Monárquica entregando la zona minera a la derecha. Entre monárquicos y socialreformistas se inició un periodo de “paz social” del que presumió Gregorio Balparda en el Parlamento de Madrid. Más tarde el dirigente socialista Zuazagoitia escribía “En la Vizcaya de hoy (1920) no serían posibles las peleas brutales de hace 30 años en las minas”. En el Parlamento de Madrid Prieto se estrena con un discurso centrado en atacar al nacionalismo vasco. Un editorial de la revista “Euzkadi” (18 mayo 1918) termina con “el españolismo es en Euzkadi Indalecio Prieto. Él lo ha levantado sobre el pavés”.

Las razones de estado iniciaban el encuentro histórico entre el reformismo obrero y la oligarquía. La realidad de hoy empezó entonces. Facundo Perezagua con el apoyo del Sindicato Minero y Oscar Pérez Solís no aceptaron, una vez más, las alianzas interclasistas que ya iniciaban un camino sin retorno. Se había abierto una brecha que llegaría a la ruptura definitiva.

Las contradicciones en el socialismo español no alcanzaban el nivel europeo dado el escaso nivel teórico y la neutralidad española en la guerra del 14. La desviación reformista, teorizada desde Bernstein en el socialismo europeo, no era ajena a un PSOE que, junto a su pobreza teórica, cuenta con bases revolucionarias, con militantes críticos y jóvenes socialistas que ya en 1919 plantean frente a la monarquía la instalación inmediata de una “Confederación de Repúblicas Socialistas Ibéricas” a la vez que hablan de “democracia popular”. Pese al desconocimiento en aquellos momentos de la Revolución Rusa, surge entre la militancia un sector claramente enfrentado con las posiciones reformistas que conducen la lucha por otro mundo al juego alternante dentro de las instituciones “mejorando” el sistema desde adentro.

 

En 1919 se crea la III Internacional (Komintern)  por iniciativa de Lenin agrupando a partidos socialistas revolucionarios de distintos países, y con el objetivo de luchar por la supresión del sistema capitalista, el establecimiento de la dictadura del proletariado, la creación  de la República Internacional de los Soviets, y la realización del socialismo, como primer paso hacia la sociedad comunista. Son invitados partidos socialistas de todo el mundo, incluido el PSOE que no asistió. Era el proyecto iniciado en 1915 en Zimmerwal (Suiza)en que las organizaciones revolucionarias que se habían opuesto a la guerra iniciaron su rompimiento con la Internacional Socialista.

Asistieron los Partidos Comunistas de toniRusia, Alemania, Austria, Hungría, Polonia, Finlandia, Ucrania, Letonia, Lituania, Bielorrusia, Estonia, Armenia, la Región del Volga; el Partido Social Democrático de Izquierda de Suecia, representantes de la Conferencia de Zimmerwald, grupos comunistas checos, búlgaros, yugoslavos, británicos, franceses y suizos; socialdemócratas de los Países Bajos, el Partido Socialista Laborista de América, la Liga de Propaganda Socialista de los Estados Unidos, el Partido Socialista de los Trabajadores de China, la Unión de Trabajadores de Corea, y las Secciones del Buró Central soviético correspondientes a Turquía, Azerbaiyán, Georgia, Persia y Turquestán. el Partido Laborista Noruego, el Partido Socialista Italiano.

La Komintern fue todo un partido mundial, cuyas secciones en cada país aplicaban la estrategia elaborada entre todos, aunque fuese el PCUS quien realmente decidía la estrategia internacional. La posición dirigente desde el origen del partido soviético era evidente. La Internacional celebró su Congreso fundacional en Leningrado (marzo de 1919). Se celebraron 7 congresos. En el 2º Congreso (1920) se aprobaron los 21 puntos de la Internacional que marcaban el común denominador para el ingreso. En el 3º Congreso (1921) se estableció la línea de “frente único” (de clase) con los sectores reformistas. En el 4º Congreso se desarrolla la estrategia de autodeterminación frente a imperios coloniales En el 5º (1928) se formalizó la hegemonía del PCUS dentro de la internacional.) y en el 6º Congreso (1928) se asumió la política de “clase contra clase”. En el 7º Congreso (1935) se inició la ampliación de alianzas frente al fascismo junto a sectores progresista con la política de “frente popular”. El 15 de mayo de 1943 se disolvió la Internacional propiciando la formación de Partidos Comunistas Nacionales.

La dirección española del PSOE se reafirma junto con Pablo Iglesias en la vieja organización reformista. La delegación de la Komintern que llega a Madrid integrada por el soviético Borodin el hindú Roy y el mexicano Ramírez se entrevistan separadamente con militantes de la izquierda socialista y con las juventudes socialistas que a partir de abril del 1920 se organizan como “Partido Comunista Español” en asamblea mayoritaria. El minoritario sector que permanecerá en la Internacional socialista abandona la asamblea. El nuevo Partido Comunista Español es admitido en la III Internacional.

Posteriormente en el Congreso de Federaciones de Juventudes Socialistas apoyan las 21 condiciones de la Komintern 3344 votos frente a 349. el periódico “La Antorcha” nacido con el grupo inicial de terceristas de “Escuela Nueva”, se convierte en el órgano oficial de los comunistas.

Para sectores de la CNT la III Internacional suponía una recuperación del espíritu revolucionario de la AIT. “El Estado y la Revolución de Lenin era un puente entre el boltxevismo y el anarquismo” para Maurín. Pestaña que simpatizaba con la Revolución rusa temía la hegemonía del Partido Comunista. Tras la organización en el Congreso Sindical de Bilbao de los Comités Obreros Revolucionarios (comunistas-sindicalistas) Nin junto a otros camaradas, dirigentes del naciente comunismo catalán y fundadores de “La Batalla” representó a CNT en el Congreso de la Internacional Sindical Roja (Moscú 1921). Posteriormente fue expulsado junto con Maurin de la CNT

En 1920 la agrupación socialista de Somorrostro se constituyó en agrupación comunista. Aquel mismo año se formó el “Comité provincial de Vizcaya”

 

1921 CONGRESO EXTRAORDINARIO DEL PSOE - LA RUPTURA

 

Tras la respuesta a una carta dirigida por Giner de los Ríos y Anguiano en nombre del PSOE a la Komintern preguntando: ¿Qué camaradas deben componer la organización ilegal?  ¿Quién la elige? ¿Por quién es elegido el Comité de dirección y ante quien responde?  ¿Cuál debe ser la relación entre las organizaciones legales e ilegales? 

La KOMINTERN responde en diciembre de 1920 explicando las razones de seguridad de la organización para desarrollar la política revolucionaria en todos los medios. Que la organización ilegal es una parte de la organización del conjunto y por tanto subordinada al Comité Central. Las condiciones de seguridad determinarían la proporción, volumen y métodos de la organización ilegal que incluso puede incluir al Comité Central. Se explican el Centralismo Democrático como método de funcionamiento basado en la participación total en el debate y crítica y en la obligación de la “unidad de acción” tras la decisión mayoritaria. Finalmente se hace un llamamiento a los militantes españoles para sacar a sus jefes socialistas de sus vacilaciones.

La mayoría en la dirección del PSOE se posicionó junto a Iglesias contra la Komintern. 

La argumentación continuista de Pablo Iglesias y sus seguidores se centra, en un Partido Socialista único en el estado que represente a toda la clase trabajadora y en oponer “reformismo” (como dice Moscú) a la acción violenta contra el Poder burgués. Además, no era momento para propagar la revolución, afirmaría Marcelino Domingo.

Se decide mantener la “autonomía del PSOE” y se denuncia el intento de convertir el partido en “secta” y el socialismo en “dogma” con menosprecio de la libertad.

Dada la crítica situación interna se convoca el Congreso extraordinario (9/04/1921) cuyo esquema de debate se centra en tres preguntas:

  1. ¿Acuerda el Partido la adhesión a la III internacional tras la aprobación de las 21 condiciones?
  2. En caso negativo ¿Acuerda sumar su acción a la de los reconstructores?
  3. Si se rechazasen las anteriores soluciones ¿Qué actitud debe tomar el Partido?

Los comunistas que han decidido permanecer en el partido socialista para dar la batalla se agrupan en torno a Perezagua, Acevedo, García Cortés, Virginia González, y Núñez Arenas, Anguiano y Pérez Solís verán llegado su momento en el Congreso. Fueron decisivas las intervenciones de Pérez Solís por Bizkaia Y Acevedo por Asturias.  La tesis reformista antitercerista recibió el apoyo de 8.808 votos. Los comunistas sumaron 6025. Se habían posicionado como comunistas las delegaciones de Bilbao, Begoña, Sestao, Valmaseda, Gallarta, Ortuella, Baracaldo, Deusto, Éibar, Irún junto con los sectores agrupándose de Madrid, Asturias, Cataluña, Marsella, Mallorca y Motril que posteriormente reunidos en los locales de “Escuela Nueva” se constituyeron en PCOE. (Partido Comunista Obrero Español).

El verano de 1921 asistieron al Congreso 3º de la Internacional el joven PCE y el PCOE que se fusionaron en noviembre de 1921. El primer congreso de la sección española de la Komintern se celebró en marzo de 1922. No pararon de hacerse las críticas de “centrismo” (Moscú) frente a los veteranos del PCOE por parte de los procedentes de las juventudes. Los 2 bastiones militantes de aquel comunismo inicial se localizan en Sindicato Minero de Bizkaia (fundamentalmente Bilbao), Asturias. La mayoría de los primeros 4.500 militantes iniciales se reparten Asturias y Bizkaia.  

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