El largo y cálido otoño

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El largo y cálido otoño

         No, tampoco esta vez me refiero a una película, sino a este período pre-elecciones autonómicas vascongadas que acaba de empezar y que se alargará hasta el siguiente equinoccio o algo más, lleno de maniobras y movimientos políticos, sorpresas y cosas ya esperadas, en ese juego institucional de mantenerse en el poder para unos y aplicar el “quítate de ahí para que me ponga yo “ para otros.

Dicen algunas encuestas que PNV perderá varios parlamentarios y EHBILDU obtendrá dos más, superando en votos a los Jeltzales. Esto genera el miedo en el PNV y el vértigo en los de Otegi; tranquilos, que ahí está el PSE-PSOE para cubrir a los de Ortuzar, aunque su líder, Andueza, anda un poco rebelde, pero sólo un poco. ¿Sabéis la cantidad de gente afín que se puede colocar con cargo a los presupuestos cuando se tiene el poder político? ¿Y la cantidad de contratos que se pueden asignar a los amigos? Y los que pierden el poder, se quedan a dos velas, claro…

          Volviendo al tema político, aún recuerdo, con cariño, aquellos viajes a Barcelona que hacíamos de jóvenes para contactar con los patriotas de allí. Aquel “Visca Catalunya lliure” en voz baja que les decíamos, contestado en el mismo tono “subversivo” con un “Gora Euskadi Askatuta” y que daban paso a un chorro de preguntas de aquellos jóvenes catalanes sobre nuestro proceso de resistencia, de lucha, contra el opresor español, que en aquella época era, además, franquista. Ahora las cosas han cambiado, nuestro proceso se ha convertido en el Proces de ellos y son quienes nos llevan la delantera y nos marcan las pautas.

          A Puigdemont se le tenía que ocurrir exigirle la Amnistía para sus procesados al Gobierno español, al PSOE que en su momento apoyó el artículo 155 que el PP aplicó salvajemente en Catalunya. Y además, un Referendum de Autodeterminación para completar los pares. ¿Pero no eran esos los descendientes de aquellos conservadores de Convergencia, que exigen descaradamente lo que cabría esperar de ERC, que parece eran los izquierdosos? ¿Es el mundo al revés o es que la “germandat” táctico-estratégica de ERC con los de EHBILDU, los del cambio de rumbo, puede influir tanto? Bueno, ya anda el SR. Junqueras diciendo que ellos también tienen papeles entre manos…

         Por cierto, que los militantes del PNV han respondido muy bien a la llamada de su Presidente a hacer acto de presencia en las campas de Salburua para celebrar su Alderdi Eguna. El Sr. Ortuzar ha aprovechado el momento para reclamar “Abrir el debate territorial del Estado y el reconocimiento nacional de Euskadi”. ¡Ojo! Lo que el PNV llama Euskadi no es una nación, sino solo una parte de la nación vasca; esta decisión de llamarle Euskadi a solo los tres territorios, antiguamente conocidos como Las Vascongadas, donde ellos tienen (hasta ahora) la mayoría y el poder, es una de las mayores traiciones a la causa vasca que a determinadas élites políticas se les puede achacar.

          Urkullu, el susurrador de palabros, lanzó dos perlas por los altavoces de Salburua: “Conformación territorial descentralizada” y por si fuera poco, a aquello de “Estado plurinacional, federal…” le añadió esta vez “Estado compuesto”. Nos propone toda clase de Estados, menos el propio; menos mal que el pobre Sabino no está para verlo, pues se le quedaría corta aquella desesperada propuesta de crear, para algunos de sus compatriotas, una Liga de vascos españolistas.

         Pero ¡hombre de Dios! (es muy de esos), ¿cómo puede inventarse esas cosas y mantener el tipo con pose de interesante al que nos tiene acostumbrados?. Pero no le pareció suficiente y se permitió criticar a los sindicatos por convocar huelgas, que sirven, dice, para crear “malestar social injustificado”. ¿Otro nuevo palabro urkullano?. Mientras tanto, su Consejero de Educación calificaba las anunciadas huelgas en su sector como “totalmente injustas”, aduciendo que no estaba en manos del Gobierno de Urkullu determinar los salarios de los funcionarios autonómicos, sino que eso quedaba en manos del Gobierno central (el español). Menuda “cosoberanía compartida” la que nos ofrece el “encaje en España”. Y su Consejero de Finanzas, tras anunciar que la CAV tendrá un crecimiento de una décima (el que no se consuela es porque no quiere), auguraba un buen futuro a los trabajadores gracias a los incrementos salariales que llegarían. ¿Sin huelgas?

          El líder de SORTU, Arkaitz Rodriguez, por su parte, en el reciente acto público de su formación, ha hablado de resolver “El problema de España. Porque Euskadi, Cataluña y Galicia no tienen el problema, sino que lo tiene el Estado español, incapaz de gestionar adecuadamente su diversidad nacional”. ¿El Estado español tiene “diversidad nacional”? ¿Euskal Herria no tiene problema con España, además de con Francia?. SORTU y como consecuencia EHBILDU, está diciendo exactamente lo mismo que el PNV. El triste ENCAJE de esta parte de nuestro País en el Estado español, a condición, eso sí, de que reconozcan que ser, somos una nación, aunque nos priven por la fuerza de las armas del derecho a la independencia que como tal nos corresponde. Y que nos permitan dirigirnos a los españoles, en la capital de su País, en euskera. Lo importante, lo sacrosanto, parece ser tratar de evitar que la ultraderecha llegue al poder en ese Estado español donde todas sus fuerzas hegemónicas, PSOE, PP y VOX nos aplicarían por igual, con la misma decisión, el artículo 155 de su Constitución a las naciones sometidas que intentemos recuperar nuestra libertad. Y todo ello, amparados en la seguridad constitucional de que su Ejército, el español, será el garante de mantener lo que llaman su unidad nacional, que no es más que su estatus de dominación sobre Galiza, Catalunya y Euskal Herria.

          Volviendo al bonito acto político de SORTU en el frontón de Arrasate, la pancarta de fondo rezaba:

          Independentziarako indarra (Fuerza para la independencia).

          La fuerza es necesaria, qué duda cabe, para romper las cadenas que nos oprimen como nación. Muchos la han aplicado con ese objetivo en nuestro País, unos en 1936- 37 y otros en los años posteriores, gudaris a los que se pretende recordar en el día de hoy. Los primeros sufrieron muerte, prisión y trabajos forzados. Los segundos, muerte, tortura, cal viva y prisión, en la que algunos llevan más de 30 años. ¿Dónde están los gritos, pidiendo amnistía, de los militantes de SORTU, ahora que incluso parece legal y no comprometido políticamente el solicitarla?

          La esbelta y elegante figura de la bailarina de ballet que cerró el acto político de SORTU, ¿significaba algo más que un intento de blanqueo con sus deslumbrantes maillots y tutús?

          La portavoz de EHBILDU en el Congreso español, Mertxe Aizpurua, insistía también el otro día en que había que tratar “la territorialidad en el Estado español”. ¿Tratar la territorialidad? Otro palabro, clavadito al del PNV. Hay que tratar sobre la devolución de la soberanía, en nuestro caso a esta parte de Euskal Herria, que nos ha sido arrebatada por España manu militari.

         Un último apunte sobre lo que nos espera en este largo período pre electoral. Toda aquella campaña que yo calificaba de PSICOVIRUS ESPAÑOLIZANTE (“Aquí en España”, “En toda España”, “los españoles somos”, etc., etc.) que tuvimos que tragar durante la pandemia, se está quedando pequeña ante el nuevo Psicovirus con que el Gobierno de España está inundando la radio y la televisión vascas desde hace algunas semanas. Ya no es solo meternos la palabra España hasta los tuétanos, sino que esta vez el virus viene con una cubierta de autoridad, de “aquí mando yo”, de Gobierno.

          En una hora podemos oír en nuestras radios o ver en las pantallas, mensajes varios que todos terminan igual:

                  …Ministerio de Trabajo Y Economía Social. Gobierno de España

                  …Ministerio de Cultura y Deporte. Gobierno de España

                  …Agenda 2030. Gobierno de España

                  …Ongi etorri España digitalera. Españako Gobernua

          Da igual el mensaje, todos terminan en lo mismo: Gobierno de España. Que quede muy claro que aquí no mandan ni Urkullu ni Chivite. Quien manda es la Potencia Colonizadora: España y su Gobierno

 

Begirale

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