VERDADES Y MENTIRAS DE UN PROCESO DE INDEPENDENCIA INACABADO

Nazioartea-Internacional

Más de cinco años hemos estado l@s catalanes esperando el final de un proceso de independencia que al final parece que no llegara nunca. De nada ha servido que la gente saliese a la calle a votar el 1 de octubre entre golpes y detenciones por parte de las fuerzas de seguridad del reino español, incluso llegando a estar encadenados en las puertas de los colegios electorales, defendiendo unas urnas que al final no han sabido defender l@s dirigentes catalanes.

Todo ello me ha hecho recordar a los famosos Favre, Thiers y compañía, burgueses que se pusieron al mando de una revolución mientras pactaban la rendición por la puerta de atrás. El problema, es que mientras el pueblo francés en el siglo XIX tenía claro quiénes eran estos personajes, el pueblo catalán, no ha sabido detectar los movimientos de la burguesía catalana, una burguesía que, como la burguesía de cualquier otro país, siempre mirara al final por su propia clase social. 

Y para colmo, el reino opresor impone unas elecciones autonómicas para dejar bien claro que Catalunya no es más que una autonomía mas española, una parte más de la una, grande y libre, tirando a la cuneta, toda la historia del pueblo catalán, una historia anterior al reino español y libre hasta que fue conquistado a base de sangre y fuego. Y los gobernantes catalanes nos dicen que vayamos a votar, incluso dejándonos caer que no es posible nuestra libertad, que hay que negociar con los mismos que nos atan de pies y manos, y pedirles la llave que abre nuestras cadenas, cuando ya nos han dicho por las buenas y por las malas que NO.

El problema es que el proletariado catalán, ese proletariado que proviene de aquellos enarco-sindicalistas que defendieron Barcelona con uñas y dientes en el 36; ese proletariado que consiguió la jornada de las ocho horas laborables; el mismo proletariado que se unió para luchar con la banda de asesinos de la patronal, no tiene la conciencia de clase de la antigua clase obrera. Ahora creemos tener de todo sin tener de nada; creemos poder conseguir cualquier cosa a base de créditos, créditos que lo único que hacen es esclavizarnos más si cabe y sin que nos demos cuenta. Ahora nadie piensa pertenecer a la clase obrera, como mínimo a la ficticia clase media, esa clase obrera con dinero dispuesta a ser aceptada por la burguesía media y dispuesta a traicionar a sus compañeros de barricada. Por eso, gran parte del pueblo catalán a seguido con una venda en los ojos a sus mesías de turno, sin darse cuenta, que en ningún momento habían mencionado nada de lo que realmente nos importa a la clase obrera, que no es otra cosa que….¿ bajara o subirá el agua ? ¿Y la luz y el gas? ¿Habrá más o menos trabajo? Referente a la vivienda, ¿tendríamos alguna ley que protegiera a la gente de los desahucios? ¿Seguiríamos con el mismo sistema esclavista capitalista?                                                        

Y aun así, debemos mostrar nuestra mejor cara a Europa, esa misma Europa que giro la cara mientras el fascismo avanzaba por las tierras del reino español, esa misma Europa que sigue girando la cara ante los desmadres de los gobernantes españoles y su menarquia. Porque claro, ¿cómo iba a pagar el dineral que el reino español debe a Europa si el pueblo catalán se independizase? Y estando Europa al tanto de la problemática que se le puede venir encima, prefiere aliarse con el reino español y negarle la libertad al pueblo catalán, eso sí, hasta que se pague la deuda, algo que nunca pasara.

Y todavía tienen la desfachatez de decirle al pueblo catalán que vayan de viaje de fin de semana a Bruselas, pagando los correspondientes 450 euros. Un dinero con el que pasan muchas familias catalanas un mes entero. Pero claro, sus señorías viven en su mísera burbuja en la que irse de fin de semana a cualquier sitio a todo trapo es como irse, una familia obrera, con los niños a pasar un fin de semana de camping, bueno, siempre que no trabajen también el sábado y/o el domingo, cosa más que normal a día de hoy. Con ello dejan clara su preocupación por las familias más desfavorecidas.

O como el carísimo alumbrado navideño que colocan por las calles de la ciudad el ayuntamiento de Barcelona. Parece ser que la Colau y Cía. no ven la cantidad de sin techo que hay en su amada ciudad. Se pueden ver por decenas durmiendo en la estación de Sants; o por la Gran Vía de las Corts, en pleno centro de la ciudad; en los cajeros de las ramblas o ya de cualquier barrio periférico; por no mencionar la cantidad de sitios que están a rebosar para poder pasar una noche con techo. ¿No podrían los gobernantes catalanes derrochar el dinero de una manera más eficaz? ¿O es que ni les interesa ni les importa? Encima tenemos que soportar, los no creyentes, todo un entramado católico que únicamente se utiliza para que la gente se distraiga de los verdaderos problemas y consuman sin cesar todo lo que se les diga, lo necesiten o no.

Es decir, que todo sigue igual, nada a cambiado ni nada cambiara mientras el pueblo catalán no sea capaz de echarse verdaderamente a la calle y paralizar la economía de los oligarcas de turno, enfrentándose si cabe, con sus fuerzas de seguridad, que al fin y al cabo pagamos nosotros. Porque por muchas elecciones autonómicas que haya, no obtendremos nuestra libertad mientras no tengamos claro que la queremos.

Y encima lo que parece de chiste ya, es que en otras autonomías se quiera vender el proceso independentista catalán, como la panacea a tomar. Es decir, dar durante cinco o seis años a todo un pueblo, la ilusión de enfrentarse contra nuestro opresor para conseguir nuestra ansiada libertad, para luego decir que no estaban preparados, que no era el momento, que hay que hablar con nuestro opresor y que les sigamos votando en las elecciones autonómicas, porque si no…..viene el hombre del saco. ¿Pero es que nadie se ha dado cuenta de la gran farsa del proceso independentista llevado a cabo por la burguesía catalana?

Ninguna colonia ni pueblo conquistado por el reino español, ha conseguido su independencia levantando las manos al aire esperando que caiga el espíritu santo. El reino español, a lo largo de su historia, solo ha tenido una manera de dialogar, que no es otra que la de a fuego y plomo.

Por cierto, se me olvidaba, aunque me entra náuseas y me da vergüenza ajena, hay que reconocer que la única verdad de todo este proceso, ha sido por parte de los fascistas gobernantes del antidemocrático reino de España, ya que desde un momento han dicho que no permitirían al pueblo catalán decidir su futuro, y así lo han hecho.