Iritziak

El caso de “Hontzak Konpartsa” como motivo para poner de una vez por todas un debate necesario sobre la mesa.

Los sucesos ocurridos con la parodia realizada por Hontzak en su txozna durante la Aste Nagusia de Bilbo, así como su posterior repercusión social y mediática; reclaman para sí, más allá de lo meramente anecdótico, y de la propia valoración que podamos hacer en su doble vertiente de dicha dicotomía, por un lado, el derecho a la libertad de expresión (en este caso, ejercida además,en el ámbito propio del interior de la txozna), y por otro, el respecto a las creencias religiosas, requieren, decíamos, elevar el debate de anécdota a categoría, conformando un estudio que nos permita a su vez, desde una perspectiva más profunda, con todas sus aristas, tratar la laicidad y el laicismo, y por otro la creciente y asfixiante imposición religiosa tradicional, no solo en el seno de la sociedad vasca sino en el conjunto de las naciones y estados.

Seguramente muy pocos de los que asisten hoy en día a las fiestas de San Fermín recuerden como eran estas fiestas hace treinta años, ni como en realidad comenzaron. Eso sí, muchos seguro que conocen los míticos cuentos que escribía Hemingway, sobretodo los guiris. Hoy en día durante las fiestas prácticamente la gente viene a Iruña a pasar dos, tres o los días necesarios bebiendo hasta que el cuerpo aguante, para ver e intentar correr delante de un animal, y para llevarse un pañuelico de las fiestas de este año. Pasado el día quince, todo vuelve a la normalidad.