EH BILDU Y LOS PRESUPUESTOS DEL ESTADO. LA CLASE ES LA CLAVE

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EH BILDU Y LOS PRESUPUESTOS DEL ESTADO

LA CLASE ES LA CLAVE

          Tal y como estaba previsto, los cinco diputados de EH Bildu en el Parlamento han votado a favor de los presupuestos presentados por el gobierno español. Es decir, con sus votos han dado legitimidad democrática al dinero que recibirán la Guardia Civil, la Casa Real Española, el Tren de Alta Velocidad y el Ejército, entre otras partidas. Legitimidad democrática, independentista y progresista. ¡Porque, Otegi dixi, estos presupuestos son un paso hacia la república vasca!

          Nosotros, sin embargo, no vemos ningún indicio de progresismo en votar afirmativamente los presupuestos del Estado Imperialista español, ni, mucho menos, de avance hacia una república vasca independiente. Y, francamente, no creemos que nadie le vea. Salvo tal vez algún académico postmoderno de los que escribe en la revista Erria. Que nos ilustraría diciendo que nuestro infantilismo de izquierda nos ciega. No dejándonos ver la táctica sutil que hay detrás de este voto favorable. Que el propio Lenin daría por bueno. En efecto, ¿No dijo siempre Lenin que los revolucionarios tenemos que ganarnos a las masas? Y que, para ello, a veces, hay que dar apoyo a los reformistas para que, de este modo, el pueblo trabajador (perdón, nuestro académico dirá la “sociedad” o la “gente”) puedan ver su incapacidad para solucionar los problemas fundamentales.

          Por supuesto. Pero al cuitado se le ha "olvidado" que aquel apoyo a los reformistas, según Lenin, debía ser el que da la soga al ahorcado. Nada que ver con el cálido y tierno apoyo de EH Bildu al gobierno del PSOE-GAL. Por no mencionar que Lenin  hablaba de un apoyo puntual de los revolucionarios a los reformistas, pero EH Bildu es una fuerza reformista de Euskal Herria que trata de llegar a acuerdos repetidos con las fuerzas reformistas españolas. Pese a sufrir continuamente humillaciones por parte de ellas. Una de esas, y muy significativa, es la ruptura del acuerdo sobre la reforma laboral de Rajoy.

          Dejando de lado las chorradas de Otegi y sus apologistas académicos,  hay que responder a la siguiente pregunta: ¿por qué se ha metido EH Bildu en este jardín de los presupuestos? Las respuestas, creemos, radican en la clase. Los intereses de clase que representa EH Bildu, en concreto. Intereses de algunos sectores de la Aristocracia obrera, de la Pequeña Burguesía y de la Burguesía Media (capitalistas no monopolistas). Más concretamente: de aquellos sectores dentro de las clases citadas que, por sus intereses materiales, cultura e ideología más arraigados están en Euskal Herria.

          Pero dejemos esto claro, la mayoría de los votantes y simpatizantes de eh Bildu son miembros de la clase trabajadora. Sin embargo, su modelo organizativo, su ideología, la composición de la dirección y, sobre todo, la lógica de la política burguesa determina que EH Bildu sea un instrumento político de esas clases. Sin necesidad de que los líderes y militantes de esta organización política sean conscientes de ello. Especialmente los militantes.

          Por eso, por ser instrumento político de esas clases, EH Bildu es reformista. ¿Y los sectores de clase trabajadora que son la mayoría de su base social? ¿Por qué aceptan esto? En primer lugar, hay que decir que en el capitalismo la situación típica es la de la subordinación ideológica y política de la clase obrera a la burguesía. Si esta dependencia falla durante mucho tiempo, se acabó el capitalismo. Los trabajadores asalariados de EH Bildu y los de otros sectores del Trabajador Público dependen, por su parte, de esas fracciones de la burguesía autóctona mencionadas más arriba.

          Eh Bildu, aun aceptando el carácter reformista, pero ¿por qué decisiones como apoyar los Presupuestos del Estado español? Que son más conservadores que reformistas. Porque no suponen ninguna reforma, sino mantener el statu quo. La respuesta es que esta es la tragedia del reformismo en la época del capitalismo agónico, sobre todo en las fases en que se acentúa la crisis general del sistema, aquella agonía. La necesidad de mantenerse en una situación que supone la dolorosa impotencia para llevar a cabo reformas reales pero que es el supuesto mal menor. Esto es, la situación que ayer mismo se consideraba insoportable.

          Y es que los diferentes sectores de la burguesía no monopolista (aristocracia obrera, pequeña burguesía y media burguesía) miran la situación que podría acarrear la prórroga de los presupuestos del año pasado y se encuentran ante un abismo. No solo por las consecuencias económicas. También por los políticos. El fracaso del llamado "Gobierno progresista", que podría suponer la vuelta de la "derecha" (¿Acaso el PSOE no es la derecha?) o, peor, la llegada de la ultraderecha al poder y estos nuestros reformistas "abertzales" han ahondado tanto en su carácter reformista que han perdido tanto su afán de lucha y la única solución que ven es esconderse detrás del reformismo imperialista español, aunque sea detrás del torturador Marlaska.

          La única consecuencia que puede acarrear esta "táctica" (Mejor dicho, este retroceso histórico inducido por el pánico) es una derrota vergonzosa. Este fue, con todos los matices que se quiera, el camino seguido hace casi cien años por la socialdemocracia histórica frente al fascismo y sabemos cómo acabó.

          Este fracaso es el fracaso histórico del reformismo. ¿Ante esto qué salida le queda al Pueblo Trabajador Vasco? Ante la amenaza del fascismo. Ante la regresión socioeconómica. Ante nuestra desaparición como nación. Y quizás también como especie. La revolución es la única salida. La Revolución Socialista Mundial. Que en nuestro caso se concreta como Revolución Socialista Vasca. Es tarea de todos los que nos consideramos revolucionarios explicar todo esto, con paciencia, pero con firmeza, al pueblo. Disputándole a la burguesía de izquierdas su hegemonía sobre el Pueblo Trabajador a través de la lucha de clases ideológica y política. Para que el Pueblo Trabajador recupere su combatividad. Para que sus problemas, constituyéndose en un pueblo organizado, sean resueltos por él mismo. Sólo el pueblo puede hacer todo esto.

Herritar Batasuna

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